Piedra japonesa de contemplación de origen japonés.
Se presenta en su estado natural, sin "daiza" (pedestal) ni caja.
La pieza destaca por su poderosa composición paisajística, con una estructura que evoca una cordillera montañosa. Sus volúmenes irregulares crean cumbres, valles y pasos naturales, ofreciendo diferentes lecturas según el ángulo de observación.
La superficie, de tonos grises y negros ahumados, presenta una suave pátina satinada, con vetas claras que recorren la piedra evocando una imagen de arroyos y líneas de erosión entre montañas.
Por su forma y carácter, se clasifica como un Yamagata-ishi (roca de montaña), con cascada de arroyo o cascada seca por sus vetas minerales. Sus características recuerdan a las piedras japonesas tipo Furuya-ishi, apreciadas por sus formas montañosas, hendiduras naturales y contrastes entre la masa oscura y las líneas claras.
Una pieza sobria, profunda y con gran presencia visual, adecuada para ser expuesta en suiban, bandeja de arena o futura "daiza" hecha a medida.
Medidas: 17 cm alto × 23 cm ancho × 20 cm fondo.